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COORDENADAS DEL ARTE EN MÉXICO DURANTE EL SIGLO XX

Instituto Universitario para la Cultura y las Artes

COORDENADAS DEL ARTE EN MÉXICO DURANTE EL SIGLO XX

3 abril, 2019 Noticias Sin categoría 0

 

COORDENADAS DEL ARTE EN MÉXICO DURANTE EL SIGLO XX

ALEJANDRO MARIANO PÉREZ

Doctor en historia contemporánea.

Maestro en gestión cultural

Docente de historia del arte y de la cultura

El arte en cada cultura del mundo siempre ha estado determinado por las circunstancias sociales, económicas, políticas y las prácticas culturales de cada sociedad donde se produce, así los griegos creían en los conceptos eternos; los romanos, en el poder terrenal; el hombre del Renacimiento en la belleza, y el hombre moderno en la ciencia. Por ello se dice que, en cada época, el hombre ha producido las obras de arte que se ajustan mejor al pensamiento de su tiempo y a la idea que tiene sobre sí mismo y sus circunstancias.

Para hablar de las características que definen al arte mexicano del siglo XX es necesario referirnos a los contextos político, económico y cultural que lo provocaron, financiaron y promovieron.

FOTO #1 Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central, DIEGO RIVERA 1947.

EL RENACIMIENTO MEXICANO

Con el arribo del nuevo régimen emanado de la revolución mexicana y concretado en la presidencia de Álvaro Obregón se inicia un largo periodo de reconstrucción nacional con una profunda política social de corte socialista que buscó erradicar las asimetrías económicas, sociales y culturales que prevalecían desde el siglo XIX entre los diversos sectores de la población mexicana, para ello se promovió la cultura con las misiones culturales y se financió el muralismo mexicano como el máximo programa de divulgación cultural y artística en todo el país que rindió frutos inmediatamente al consagrar una nueva épica nacionalista.

Con el muralismo se logró en muy corto tiempo la homologación de una identidad mexicana en todos los rincones del país e infundió un sentido de pertenencia nunca antes visto. “A falta de museos, murales” diría Monsivais. Diego Rivera aseguró que se trató de reescribir la historia de México pintándosela a la gente que no podía leer libros; tal vez por ello es el pueblo el gran protagonista de todos los cambios sociales del país, se le consagra como el motor de la grandeza del proceso de su evolución, donde el indígena y el obrero cobran nivel de figuras míticas y devocionales para todos los creadores.

Ese programa gestionado por José Vasconcelos entre 1921 y 1924, se continuó con éxito durante los gobiernos de Plutarco Elías Calles (1924-1928) y su Maximato (de 1928 a 1934) adquiriendo diversos matices como el enfrentamiento ideológico con el clero y el gran capital, hasta alcanzar el nivel de la oficialmente llamada ESCUELA MEXICANA DE PINTURA. En el sexenio de Lázaro Cárdenas (1934-40) el muralismo se patrocinó para extenderlo a todo el país con el apoyo de los municipios y sindicatos. Sin embargo, con el gobierno de Ávila Camacho este movimiento se fue diluyendo paulatinamente dada su política de unidad nacional que conllevó el rechazo de la ideología socialista heredada por sus predecesores.

#FOTO 2: La trinchera, José Clemente Orozco (1926) antiguo colegio de San Ildefonso.

Después de la segunda guerra mundial nuestro país quiere dejar de ser fundamentalmente agrario para convertirse en potencia industrial, aspiración gubernamental que impone nuevas relaciones sociales y una cultura más urbana. Con Miguel Alemán Valdés el muralismo mexicano fue cayendo en desuso por que el gobierno mexicano se concentró en la modernización de las ciudades y de las instituciones con la alianza y el favor de los capitales internacionales; el régimen postrevolucionario llegaba a su fin y los cachorros de la revolución se bajaron de los caballos y se subieron a sus Cadillacs, se favoreció la inversión privada, se diversificaron las industrias automotrices, de transportes, electrodomésticos y cadenas hoteleras. El nuevo gobierno Impulsó el turismo y sobre todo el puerto de Acapulco, Veracruz y Mazatlán. El arte y la cultura sirvieron como estrategia para posicionar a México en el plano internacional, al banquete de las naciones modernas llegamos tarde pero con mucha enjundia. El lugar privilegiado del muralismo en la política cultural nacional fue ocupado por los apoyos al cine, al teatro, a la radio, a la Educación superior, y sobre todo al turismo. El sexenio alemanista hizo la transición entre la época del arte nacionalista, encapsulado en 5 lustros de autonomía temática e ideológica; patrocinado por un estado revolucionario, paternalista y corporativo hacia el nuevo arte moderno de finales de los años 50 y 60 caracterizado por su diálogo con las vanguardias europeas y la recién estrenada modernidad estadounidense.

#FOTO 3: Animales, 1941. Colección The Museum of Modern Art, Nueva York

CONTEMPORÁNEOS DEL MUNDO

Rufino Tamayo y Mathias Goeritz fueron las figuras señeras que determinaron los nuevos rumbos del arte en México para toda la segunda mitad del siglo XX.

Tamayo regreso a vivir definitivamente a México hasta 1964 después de vivir y enseñar arte en Nueva york de 1938 a 1949 y triunfar en parís de 1949 a 1964, con retrospectiva en el Moma, triunfador en la bienal de Venecia en 1950, con el Primer Premio de la Bienal de São Paulo en 1953, pero nunca dejó de tener estancias intermitentes en México donde se convirtió en un paradigma para la nueva generación de pintores mexicanos, les mostró la ruta para construir propuesta plástica de lo mexicano con valores internacionales actuales.

Mathias Goeritz llegó a México en 1949 para impartir la materia de Educación Visual en la universidad de Guadalajara, después pasó a la ciudad de México, y su contribución principal durante la década del cincuenta fue el lanzamiento del manifiesto “Arquitectura Emocional” y la realización del museo experimental El Eco (1953), hasta alcanzar su consagración con las Torres de Satélite (1957-58), realizadas en colaboración con Luis Barragán.

Todavía en 1955 se consideraba a la escuela mexicana de pintura como la corriente artística oficial del gobierno, sin embargo vino la irrupción de un primer grupo integrado por Enrique Echeverría, Rafael y Pedro Coronel, Cordelia Urueta, Vlady, Alberto Gironella que gestionaron la galería Prisse, la primera en comercializar arte abstracto en 1952; después emergió otro grupo mucho más dinámico y protagónico integrado por jóvenes muy talentosos y bien formados artistas como José Luis Cuevas, Manuel Felguerez, Lilia Carrillo Fernando García Ponce, Günther Gerzo, Arnold Belkin, Francisco Icaza, Roger von Gunten, Vicente Rojo, entre otros muchos, estos jóvenes protagonizaron la corriente alterna llamada “La Ruptura” y que estuvieron reunidos por el proyecto de la galería Antonio Souza, a los que se vio como una orquestada penetración imperialista , todo lo cual dividió el paisaje del arte nacional en REALISTAS (los que seguían el canón de los tres grandes muralistas) y los ABSTRACTOS (todos aquellos que no pertenecían a su corriente).Cada uno o en equipos de trabajo informal, en sus obras, promulgaron los nuevos valores cosmopolitas, abstractos y apocalípticos de la nueva plástica mexicana. A través de su trabajo deseaban encontrar una universalidad plástica sin recurrir a la ideología o al populismo, pero sin traicionar la herencia de sus antepasados como lo apreciaban en ejemplos de gran trayectoria anterior como Tamayo y su éxito mundial, de Carlos Mérida y su geometrismo en clave de cultura maya, Juan soriano el inclasificable o el refinamiento cromático de Wolfgang Paalen.

FOTO #4: Torres de Satélite. Mathias Goeritz, Luis Barragán.1958.

Durante dos décadas, 60 y 70, florecieron generaciones que supieron conjugar las mejores innovaciones, avances técnicos, plásticos y conceptuales del ámbito internacional con la más profunda pulsión de su circunstancia regional.

 

LA NUEVA BÚSQUEDA

En la década de los 80 los creadores mexicanos dejaron de organizarse en grupos, fueron dejando detrás las estéticas abstraccionistas, informalistas o conceptuales y se ocuparon en recuperar propuestas estéticas exitosas de otras décadas tal vez porque las devaluaciones y la corrupción mexicana les mostro que México no era tan moderno, ni tan rico, como se soñó; entonces se recurrió a los neos como fórmula de éxito individual; así, los críticos de arte señalan varios estilos y sus protagonistas que conformaron el catálogo de las artes plásticas mexicanas en esta década:

  1. Nuevos Mexicanismos: Julio Galán Enrique Guzmán, Adolfo Patiño, Carla Rippey, Javier de la Garza, Eloy Tarcisio, Nahum B. Zenil; los performances de Ema Villanueva o de la Congelada de Uva
  2. Neo dadaístas como Felipe Ehrenberg
  3. Neo-surrealismo o realismo mágico: Francisco Toledo, Rodolfo Morales, Guillermo Olguín, Demián Flores.
  4. Neo academicismo: Arturo Rivera, Rafael Cauduro, Roberto Cortázar.
  5. Neo Pop: Melquiades Herrera, Germán Venegas, Enrique Guzmán
  6. Se dio el apogeo del video-arte con Rafael Corkidi, Gómez Peña, Felipe Ehrenberg, Juan José Díaz Infante, Elías Levín y Ximena Cuevas.

FOTO # 5: Me quiero morir. Julio Galán.1985. colección particular.

LA POSTMODERNIDAD

Con el régimen de Carlos Salinas de Gortari se da un salto cualitativo hacia la política económica neoliberal para ingresar al mundo globalizado, sin embargo, los apoyos al arte y la cultura se institucionalizaron y se privilegió el arte enfocado al mercado y a la política cultural como estandarte de actualidad internacional. Se desató una interesante pugna cultural en varios frentes:

  1. Las revistas que aglutinaban grupos de intelectuales como Vuelta y Nexos midieron su fuerza con sendos coloquios para influir en la toma de decisiones del presidente y obtener beneficios.
  2. Se reconfiguró la nueva burocracia cultural con la integración del fondo nacional para la cultura y las artes FONCA y el CONACULTA primero con Víctor Flores Olea y después con Rafael Tovar y de Teresa que desarrolló importantes programas en su periodo de gestión de 1992 al año 2000, mismos que han determinado la estructura de la institución cultural hasta el día de hoy.
  3. El arte se distribuyó con mejores estrategias a través de galerías y circuitos privados en ciudades como México, Monterrey, Oaxaca y Guadalajara; se realizó una intensiva descentralización de los recursos en las instituciones de los estados y se inauguraron obras de alto nivel e impacto con el museo Marco de Monterrey y la restauración del centro cultural Santo Domingo en Oaxaca.
  4. Se promovieron exposiciones faraónicas como MEXICO 30 SIGLOS DE ESPLENDOR para mejorar la imagen de nuestro país en Estados Unidos y se posicionó a Frida Kahlo como ícono de México ante el mundo.
  5. En el ámbito de la creación se puso de moda teorizar sobre su propia obra para lograr acercarla a las nuevas autoridades del mercado global del arte LOS CURADORES, hubo que realizar estructura conceptual para poder exponer y ganar premios.
  6. En la ciudad de México se consolidan nuevos esfuerzos de abrir galerías independientes como La Quiñonera, Le salon des Aztéques, La Agencia, Galería Etnia, Mel´s Café, Temístocles, entre otras

Grandes artistas surgen de este contexto mexicano y mundial llamado globalización y se enfrentan al mainstream del arte mundial:

  1. Francis Alys
  2. Gabriel Orozco,
  3. Abraham Cruz Villegas
  4. Daniel Lezama
  5. Carlos Amorales
  6. Teresa Margolles
  7. Rafael Lozano-Hemmer
  8. Betsabeé Romero
  9. Minerva Cuevas
  10. Lakra

 

FOTO #6 la cosa cósmica 2002. Damián Ortega

Foto #7 Gabriel Orozco La DS, 1993

Y ante estos nombres, cabe precisar que hoy ya no es posible suponer la existencia de un “arte mexicano”, se agotaron los “estilos, corrientes o escuelas” que pudieran tener hegemonía en México. Analizamos mejor el arte que se produce en nuestro territorio o el que producen personajes nacidos en este país; sin embargo, las coordenadas de sus trabajos estéticos pertenecen a diagnósticos de cualquier territorialidad en cualquier continente y que han retomado códigos, signos, soportes, formatos o materiales que no sólo hablan -o ya no hablan- de México.

Foto # 8 TERESA MARGOLLES. La promesa. 2012. MUAC.

Para conocer y estudiar más de este extraordinario periodo del arte mexicano se impartirá el Diplomado “Arte moderno y contemporáneo”, con sedes en el Foro Boca de Boca del Río, del 6 de mayo al 26 de junio, en horario de los lunes y miércoles de 17:00 a 20:00 h.; y en Realia Instituto en Xalapa, del 24 de mayo al 15 de junio, en horario de viernes de 16:00 a 20:00 h. y continúa los sábados de 10:00 a 14:00 h. Además se ofrecerá una conferencia gratuita en Boca del Río, el día 10 de abril, en punto de las 19:00 h, en el Foro Boca, para esta actividad la entrada es gratuita.

Para informes e inscripciones al teléfono 2288175009 o WhatsApp 2288567843, o en las instalaciones de Realia Instituto, ubicado en Xalapeños Ilustres 66, Centro, Xalapa, en horario de lunes a viernes de 10:00 a 15:00 y de 17:00 a 20:00 h. y sábados de 10:00 a 15:00 h.

 

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